Visita de un Amigo.
Fue hace casi 2 años que nos conocimos, por "esas cosas del ciberespacio" con Lucas Sorio. Iniciamos una amistad, forjada en base a lo que un soñador como yo, y un profesional como él, podían conversar y debatir respecto del hockey, de como se deben hacer las cosas (o como las hacen en España...), y de si algún día lejano, toda aquella experiencia, conocimientos y profesionalismo que Lucas Sorio dejaba entrever en cada conversación y correos que compartiamos, se podria vertir en este lejano País llamado Chile.
Paso el tiempo, y gracias al auspicio de la Federación Española, el apoyo de su Club, el CP Vilanova, y los gestos de unos pocos que creyeron en que esta era la dirección correcta, hicieron realidad lo que parecia un sueño: Traer a Lucas Sorio a Chile.
Así, entonces, el 19 de Julio, mi amigo Lucas traia en su maleta no sólo material cuidadosamente preparado por él mismo, varias semanas de trabajo y preparación previa, sino que también, la inquietud por saber, como, en un ambiente aún polarizado y con una estructura general del hockey bastante particular, sería recibida su visita. Temores, sobraban, ya que su sóla presencia despertaba en la Dirigencia Chilena los más insólitos comentarios, respecto del "patrocinio" de su visita, y una serie de opiniones, muy respetables, pero, por decir lo menos, muy poco "certeras" respecto de este tipo de actividades, y principalmente, respecto de como benefician a los deportistas este tipo de eventos.
Pasaron los días, y así luego, el 4 de Agosto, despedimos a un Lucas Sorio cansado, agotado, de tantas y tantas Escuelitas, y de tanto cariño demostrado por la gente y especialmente los niños que lo recibieron en su visita. Poco a poco, Lucas se fue dando cuenta de nuestra realidad, adaptándose a nuestras carencias, nuestras debilidades y conociendo nuestras fortalezas, y cada día, pudiendo palpar en carne propia como su visita no habría de ser en vano, que estaba sembrando la semilla de un árbol con raíces fuertes, que trabajaba con Dirigencia compuesta por profesionales, que daban lo mejor de si, con honestidad, con altura de miras.
Más de 300 niños, de entre 4 y 10 años, pudieron disfrutar de su presencia en Chile. A pesar de todo, 7 Clubes federados tuvieron el honor de recibirle, así como 7 Escuelitas de hockey de diferentes Comuna de Santiago, y 1 taller de hockey. Podrían haber sido más, pero habria sido "inhumano" hacer más visitas. Las jornadas eran extenuantes.
El 4 de Agosto, Lucas se marcho nuevamente a su tierra, con su gente, su familia, pero se, que un pedazo de su corazón se ha quedado en Chile. Que ha podido palpar la importancia de su aporte, y de los próximos desafios que se nos avecinan.
Hasta la Vista Amigo Lucas!!!
Paso el tiempo, y gracias al auspicio de la Federación Española, el apoyo de su Club, el CP Vilanova, y los gestos de unos pocos que creyeron en que esta era la dirección correcta, hicieron realidad lo que parecia un sueño: Traer a Lucas Sorio a Chile.
Así, entonces, el 19 de Julio, mi amigo Lucas traia en su maleta no sólo material cuidadosamente preparado por él mismo, varias semanas de trabajo y preparación previa, sino que también, la inquietud por saber, como, en un ambiente aún polarizado y con una estructura general del hockey bastante particular, sería recibida su visita. Temores, sobraban, ya que su sóla presencia despertaba en la Dirigencia Chilena los más insólitos comentarios, respecto del "patrocinio" de su visita, y una serie de opiniones, muy respetables, pero, por decir lo menos, muy poco "certeras" respecto de este tipo de actividades, y principalmente, respecto de como benefician a los deportistas este tipo de eventos.
Pasaron los días, y así luego, el 4 de Agosto, despedimos a un Lucas Sorio cansado, agotado, de tantas y tantas Escuelitas, y de tanto cariño demostrado por la gente y especialmente los niños que lo recibieron en su visita. Poco a poco, Lucas se fue dando cuenta de nuestra realidad, adaptándose a nuestras carencias, nuestras debilidades y conociendo nuestras fortalezas, y cada día, pudiendo palpar en carne propia como su visita no habría de ser en vano, que estaba sembrando la semilla de un árbol con raíces fuertes, que trabajaba con Dirigencia compuesta por profesionales, que daban lo mejor de si, con honestidad, con altura de miras.
Más de 300 niños, de entre 4 y 10 años, pudieron disfrutar de su presencia en Chile. A pesar de todo, 7 Clubes federados tuvieron el honor de recibirle, así como 7 Escuelitas de hockey de diferentes Comuna de Santiago, y 1 taller de hockey. Podrían haber sido más, pero habria sido "inhumano" hacer más visitas. Las jornadas eran extenuantes.
El 4 de Agosto, Lucas se marcho nuevamente a su tierra, con su gente, su familia, pero se, que un pedazo de su corazón se ha quedado en Chile. Que ha podido palpar la importancia de su aporte, y de los próximos desafios que se nos avecinan.
Hasta la Vista Amigo Lucas!!!


